Luz y piel
Anoche soñé que dibujaba estrellas.
Era un cielo rosa oscuro, pero negro por dentro.
Si bien dibujaba muchas, tampoco eran tantas.
Mas de las que merezco
(pues si las pinto yo, mias son)
pero no eran tantas.
Una era la recien nacida,
chiquitita y hermosa
como un amor adolescente.
La segunda era la estrella timida,
aquella que no se atreve a brillar.
Quizá ni siquiera sabe que su luz es cegadora.
La siguiente la pintaba de mil colores
casi siempre a rayas, casi siempre alegre.
Era la más lejana, y aun asi, la de brillo mas duradero.
Y al fin dibujé la más grande, la más blanca, la más peligrosa,
que de tanto crecer se engulle a si misma, se convierte en negro agujero
y sin piedad absorbe a todas las demas en mi firmamento.
Eso era lo que dibujé
Eso era lo que soñé.
Pd: Mientras me levantaba aturdido recordé que tengo suerte, ya que aún tengo una tibia estrella en el cielo. Porque un regalo es un regalo, le pese a quien le pese, y esa estrella me pertenece.
Aunque ni siquiera sepa cual es. Pero se que está allí arriba, llorando feliz.
Pd2: Me atreveré a realizar mi sueño?


Simplemente, me encanta! esas cuatro estrellas se reflejan en ti y la más grande, y no por ello la mejor, te hace ser almarrota.
Yo también quiero una estrellita, y la voy a conseguir, y un día la dibujaré.
UN besazo!;)