habitación 357 (I)

hospital_principe_asturias

El calor de siempre.

Los pasillos de siempre, la tele de siempre, un compañero de habitación distinto.

- Hola, abuelo. Buenas – digo, saludando al pasar al compañero de habitación. Me siento, le doy dos besos a mi abuelo, y sigo hablando – Que tal estás? Otra vez aqui?

- Ya ves! – dice como malhumorado… pero en el fondo se le nota que está contento de que haya ido a verle, no se lo esperaba – Aqui estamos otra vez, otra vez igual.

Se incorpora en la cama, y se sienta en la silla pegada a la mia, quitandose la mascarilla de oxigeno. Puedo intuir su cuerpo, como achapatado por la edad, dentro del pijama del hospital, que lleva abierto en el pecho por el calor. También veo que va descalzo. Estamos los dos entre las dos camas, y frente a la tele apostada en lo alto.

- Pero va para mucho tiempo esta vez? Que te han dicho los medicos?

- Pués no se, Luisito. Ya el doctor no vuelve hasta el lunes, a ver que me dice. Me han hecho unas pruebas y tengo el oxigeno algo bajo otra vez, y no se que. Como siempre, vamos. Otra vez encerrado en el maldito hospital.

- Bueno, a ver cuanto tiempo estás esta vez – digo, consciente de lo horrosamente lento que pasa el tiempo en un hospital. Estuve ingresado 30 horas una vez, y fue asqueroso. No puedo concebir como debe ser pasarse temporadas de un mes o dos un par de veces al año como tiene que soportar mi abuelo.- Al menos esta vez lo has hecho mejor que el año pasado. Como has venido tan pronto, para Navidad estarás en casa y no pasaremos la Nochebuena sin ti como el año pasado, jeje.

- Si , jejeje. A ver si es verdad y salgo pronto.

Y durante un par de horas charlamos. Sobre futbol, sobre trabajo, sobre un compañero transportista que tenía él hace muchos años, y de las cosas que le pasaba en aquella epoca lejana. Me doy cuenta de que nunca, nunca en mi vida, habia estado totalmente a solas con mi abuelo, y habiamos tenido una larga conversación, como abuelo y nieto, casi como amigos, hablando de cosas triviales; solo charlando.

Al par de horas me levanto, me despido, animándole, e instandole a que salga pronto, y no coja ninguna neumonia ahi dentro, le doy dos besos y salgo de la habitación 357. Y cuando me voy, es sintiendome bastante feliz, aunque no sabria decir por qué.

 

Pienso que le quiero, aunque nunca se lo haya dicho, porque al igual que él, soy una persona que esconde demasiado sus sentimientos. pero creo y espero que aun asi, él lo sepa.

En la calle hace un dia maravilloso.

~ por almarrota en 4 Diciembre, 2008.

4 comentarios to “habitación 357 (I)”

  1. Hola Luisito, me ha wencantado este post y s eme ha saltado alguna lagrimilla. Me hubiese encantado conocer a mis dos abuelos, paterno y materno, y que me contasen sus historietas de su infancia o como se vivía en épocas de hambre y dictadura, sería interesante, y envidio a la gente que tiene abuelos.
    Con etsas cosas siempre me viene ala mente “Big Fish” por lo menos la última vez que hablaste con el te sentiste feliz y contento, y te vas a quedar con eso, que aunque no expreses tus sentimientos, tu abuelo lo sabe, y le encantaba verte ahi,y que le preguntases como iba. Ya te lo dije una vez…
    Bueno, por lo demás, que la gente quwe te conoce sabe como eres y aunque no demuestres cosas, esas cosas, se notan en sensaciones.
    Un besazoo

  2. Es 100% verídico, verdad? O tiene parte de relato o algo así? =S

    Mola, me gusta leerte! =)

    Un abrazote muy fuerte, tron!

  3. Vaya la verdad es que lamento ser repetiitivo pero a molado, un relato simple pero con mucho dentro …
    Yo tambien echo en falta el poder hablar con mi abuelo , a uno no lo conoci y el otro murio siendo yo muy pequeño.
    Ademas tambien envidio a la gente que tiene mucha familia, yo al igual que muchos madrileños mis padres vinieron de estremadura y andalucia para trabajar, y tengo a la familia desperdigada por España.
    Asi mis primos y tios son unos semi desconocidos con los que de vez encuando coincides, y pese a ser familia son casi unos desconocidos
    Posdata : he actualizado asi que cuento con que te pases por mi blog Luis y haber si bajo en fiestas y nos vemos golfo, chao

  4. bueno es triste perder a alguien, el pensar k no le vamos a ver mas es realmente lo k nos duele, pensar y kerer retroceder para haberle dicho todo lo k no fuimos capaces.
    tuviste una conversacion bastante buena y yo siempre suelo recordar las ultimas palabras k me dijo esa persona asi k no esta mal.bss.

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