Algo que decir
O “Algo de ke hablar” (perdón por la obligada y textual falta de ortografía) como diría la cancionaza del discazo (para mi el mejor disco, como disco completo, de todo el rap en español jamás hecho) de 1998 “Hasta la Viktoria”.
Hablando de Victoria, asi, con mayúsculas… Victoria como la que está en estos dias la sociedad española, y no solo los 4 perroflautas que están acampados en Sol, buscando con ahínco ante la fantochada ridícula que es la “democrácia” de este país. Qué alguien me explique cuando se perdío el Demos en nuestra Kratos (y obviemos el chiste facil videojueguil que tiene que ver con un espartano loco de tez artificialmente blanca). No podemos saberlo. Pero podemos hacer saber que estamos hartos de la comedia en que comediantes sin gracia han convertido nuestra vida, a cambio de nuestro dinero.
Victoria como la que busco yo personalmente en esa lista de cosas que me obligué a prometerme que intentaría de verdad lograr en este oportuno 2011. Lucho duro, a veces más, a veces menos, pero bién sé que estoy luchando por mi Victoria. Porque de verdad quiero ser mejor persona. Por mi. Y por los demás. Y ya llevo unos cuantos deberes tachados. Pero, ah, por cada tachón se me ocurre algo nuevo y necesario que escribir al final.
Algo de qué hablar, si… algo que decir en esta horrible noche veraniega de primavera que no me deja dormir. Echo en falta el ventilador que mi hermano se llevó con premeditación y alevosía, y echo en falta ese valium con formas isleñas que me droga y me lleva de la mano al territorio de Sandman casi cada noche de manera placentera.
¿Qué decir? Más bién… ¿qué no decir? ¿Cuales de tantas verdades que germinan en mi pecho y florecen salvajemente en mi boca debo callar y sacríficar para decir lo justo y necesario, sin convertirme en una antena de repetición con un mensaje obsoleto cuando llega al receptor?
Quizá opto por lo sano. Quizá por lo arriesgado. ¿Es mejor callar?¿Es mejor abrir tanto tanto el corazón para mostrar lo que contiene, no importa que no lo hayas limpiado y ordenado antes de abrirlo al público, que te duela el esfuerzo? No lo sé. Y ahi radica el exito, la Victoria, de la vida. Si lo supiesemos, el hecho en sí perdería todo poder y seríamos en la vida tan débiles como la moral cristiana para el Nietzsche redentor.
Me voy por las ramas y divago… no se puede hacer mucho más en una noche de 3o grados sin una brizna de aire. Y sin brisa no me llegan sus susurros, y no puedo preguntar uno más de mis inútiles “¿qué?”.
¿Qué?
¿Qué?
“Nada, Cari”
(Sonrío y aprieto, aprieto, aprieto fuerte ese sonido, esa imagen en mi mente, cierro tenaz los ojos hasta tener más arrugas que el diablo y anudo ese ánima que me ayude a soñar, con su cálido susurro adormilado.)
Buenas noches a tí también, mi amor. Tú eres mi Victoria.

Ahora es cuando yo digo algo rollo “Yo también te quiero pepe” y todos nos sentimos incómodos xDDDDDD
Me gusta leerte por aquí, deberías escribir más entradas aunque sean más minis =)
Un abrazote!
PS. Sí, ya me pillaré el maldito feisbuk un día de estos, no se me ha olvidado, pero me da pereza y acojone a partes iguales ^^
Si tio, te quiero ver en el Caralibro ya! A ti y al puto Ibar, vaya dos!
Pues sí, yo creo que ya no tengo excusa
Pero me da muuuucho miedo, sniff, sniff… :’(
PS. Y a ver si quedamos, joder! xDDD