Pues eso. Se me pasan las horas volando trasteando con Android y sus aplicaciones. La última feliz sorpresa, que existe dropbox para Android, asi que esa pequeña parte de mi disco duro que tengo en la nube, y que puedo usar y administrar y disfrutar desde cualquier ordena del mundo, ahora tambien puedo hacerlo con el movil. Y hasta las más pequeñas chorradas, como el administrador de la cámara de fotos / editor de las idem que tomas con ella, llamado Vignette, me lo paso como un niño con juguete nuevo trasteando toda la noche.
Llevo unos días con el ánimo en caída libre. Una espiral de emociones y sensaciones negativas que amenaza con dejarme unos días tocado, como hacía mucho tiempo que no me ocurría. No es por algo en particular, una catástrofe grande y desmoralizante que me haya golpeado, si no por nada y por todo, por muchas pequeñas micro fisuras en el casco de mi barco, múltiples chorritos de agua salada que inundan mi pequeña embarcación, amenazando con romperse del todo, en medio de un oleaje contínuo. Y me siento como si estuviese intentando tapar cada uno de esos agujerillos al mismo tiempo que dirigir la nave a puerto seguro.
Cuando me dan estos bajones, que hace tiempo que no me ocurría, nunca me planteo demasiado cual será el motivo. A veces me ha dado la sensación de que soy algo raro, maniaco-depresivo, o bipolar, y que a veces simplemente me hundo, con o sin motivo.
Otras veces ha primado la lógica y busco explicación, y me convence la idea de que esas mil pequeñas guerras que batallo día a día, me van haciendo pequeñas heridas sin que me percate de ello, pero cuando he perdido demasiada sangre entre sonrisas y optimistas “¡no pasa nada, todo está controlado y seguiremos adelante, todo se solucionará!”, de repente me encuentro sorprendido tirado en un charco de mi propia sangre, y me arrastro a un camastro a descansar mirando como cicatrizan, saboreando el dolor de la curación, y esperando el momento de sentirme de nuevo con fuerzas para coger la espada y comerme el mundo.
O simplemente a veces se me gastan las pilas, de moverme, y de ayudar a moverse a la gente que me importa cuando se quedan sin energía, y de repente se me “cala” el mecanismo y necesito unos días de estar en el taller de reparación para mi ánimo estropeado. Y, como dije antes, sin un gran y único motivo para ello. Simplemente hay un día al año en que esos pequeños problemas familiares, personales, de amistades, laborales, profesionales y de salud, se unen los muy cabrones para dejar de ser pequeños problemillas que con un poco de fortaleza los pisas como a bichillos molestos, para convertirse todos juntos en un gran enemigo dispuesto a noquearte sin piedad, golpeándote una y otra vez con fuerza mientras estás en el suelo, y luego correr cobardemente antes de que puedas recuperarte.
En cualquier caso, el otro día estallé, y como me ha pasado siempre que he llegado en mi vida a ese punto, me sorprendí con una angustia en el pecho, con un agobio por todo, que solo me apetecía meterme bajo una sabana, esconderme de todo y de todos, y echarme a llorar.
Que se pare el mundo, que yo me bajo, y ya si eso seguís vosotros adelante. Y no os preocupéis por mí, no miréis atrás, que estaré bien. Solo necesito unos minutos para recuperar el aliento, y en cuanto pueda os alcanzo, y os ayudo a seguir escalando juntos esa montaña que es la vida.
Porque nunca dejaré de maravillarme con las vistas que descubrimos esos días en los que estamos en lo más alto de la cumbre. Y por eso se que nunca, nunca, pese a estos pequeños pero molestos contratiempos, nunca dejaré de luchar. Porque amo la vida, que cojones.
Vaya. Escribir (escribiros) esto me ha ayudado. Me siento mucho mejor. Muchas gracias, seas quien seas.
No se si es que los españoles tenemos cara de tontos, y por tanto el reflejo natural de los aprovechados (entiendase: políticos de toda clase y calaña, banqueros, empresarios, periodistas de uno u otro medio, realeza, y largo etcétera) es el de creerse que nos toman el pelo con las absurdeces que se inventan cada dos por tres para explicar tanto su perpetuación en el poder, como los robos (de dinero, intelecto, honor y amor propio) que nos hacen sin el más mínimo asomo de pudor o vergüenza, o si es que de verdad la mayoría de la gente de este país es gilipollas, y de ahí el lucro constante que tienen los cuatro listos de turno a costa de la idiotez general del respetable.
Más bién siempre me he inclinado a creer lo segundo. Pruebas para demostrar que somos un pueblo de imbeciles, muy a mi pesar, no me faltan: Desde ver como la gente aplaude a un torero como Ortega Cano, alegrándose de su salida del hospital, después de que éste hubiera MATADO a una persona conduciendo TOTALMENTE BORRACHO, a que la gente ni se inmute porque los políticos incluyan en sus listas electorales a compañeros de partido CON PROCESOS JUDICIALES ABIERTOS por apropiación indebida (vamos, por sisarnos el dinero público) y corrupción, y aún así se les vote (claro ejemplo Tomas Gómez, incluyedo como NÚMERO DOS de su lista a Trinidad Rollán, corrupta y ladrona ex-alcaldesa de Torrejón de Ardoz metida en varios procesos legales como acusada), pasando porque por vacíos legales y fallos en el sistema quede como “limpia” una deportista como Marta Domínguez, e incluso se le pida perdón por las molestias, cuando se le ENCONTRARON EN SU CASA centenares de teléfonos , anotaciones y contactos asociados a la famosa Operación Galgo (uno de los más vergonzantes episodios del dopaje patrio), pruebas de su amistad con el infame Doctor Eufemiano Fuentes, y encontrándose también en casa de la “deportista” montones de anabolizantes y otras sustancias prohibidas en el deporte profesional, además de recetas de los mismos, y nombres de compañeros a los que se los había suministrado. Cosa que empieza a parecerme normal en un país donde cada vez parece más que se tapa el doping como quien echa la mierda bajo la alfombra, y, eso si, claro, si es “uno de los nuestros” es imposible que se haya dopado, y todo es una trama conspirativa masónica de el extranjero, que nos tiene mucha envidia, como nos pasó con la derrota en Eurovisión de “Rosa de España”. En fin…
Entonces, analizando estos y muchos otros ejemplos de la estupided nacional tristemente extendida, o a sabiendas de que la mitad de la población son marujas y protomarujas enganchados a la mierda que escupe Telecinco en sus mil espacios del “corazón” promoviendo que sigamos siendo un país tercermundista y analfabeto, la respuesta a mi pregunta inicial solo puede ser que sí, que somos gilipollas, y nos merecemos que nos traten como a tales. Tenemos lo que nos merecemos. Pan y circo.
Pero es que da la casualidad de que yo ni me considero gilipollas, ni aguanto que me traten como a uno. Asi que me irrita sobremanera cuando me tratan como si lo fuera y me sueltan una nueva tonteria increible, como si de una innegable verdad se tratase. Y lo último que han intentado que me trague y me ha tocado las narices es lo siguiente:
Así, a simple vista, lo primero que puede pensar el incauto que se encuentra con este cartel por los pasillos del Metro de Madrid es lo siguiente: “Anda, joer, pues si que es barato nuestro Metro, que suerte tenemos. ¡Anda que no es caro por ahi fuera!”. Y lo triste es que el españolito medio es no solo ignorante por norma, si no peor aun, es una mente predispuesta a creerse cualquier cosa que le digan, sin pensarlo o cuestionarlo. Borregos deseando que les digan qué pensar, qué hacer, como vivir. Y ve éste cartel y se alegra de la suerte que tiene.
Pero claro, si eres de los pocos que escapan a ese borreguismo, te sube un ataque de mala leche viendo como se rien en tu cara. Tras esa bestial (sí, bestial, porque serán solo 50 céntimos, pero no deja de ser una subida del 50% del precio) subida del precio del billete sencillo hace unos pocos meses por los ladrones de siempre, que cuánto más nos tenemos que apretar el cinturón los que menos tenemos, más nos quieren robar los que menos lo necesitan, encima ahora vemos venir como en Enero nos van a subir un “porcentajillo de nada” más aún el billete de transporte. Y se creen que con estos carteles vamos a ver la “suerte” que tenemos de que nos cueste “tan poco” en España (ole, si es que somos los mejores!!) y vamos a aceptar de buen grado la nueva subida.
Pero es que lo que no te cuentan en esa bonita comparativa es lo siguiente:
1- Lo más importante de todo. Que todos esos paises tienen un nivel de vida (muy) superior al de Españistán, por tanto no puedes comparar su precio con el nuestro, si no su precio con sus salarios minimos, o medios, y luego el nuestro con nuestros salarios mínimos o medios, y entonces veremos el truco y el engaño, y la verguenza de como nos roban cada vez más:
Por ejemplo, en Francia el billete vale 1,70 euros en vez de nuestros idilicos 1,50. Vale. Pero el salario mínimo de Francia es de 1.309 euros por los 600 euros (de verdad que me dan ganas de llorar) de aquí. Es una cuenta sencilla hasta para el más tonto de los españolitos. A nosotros nos sale el billete de metro por el 0.0025% del salario, mientras a los franceses les sale por el 0.0012% del suyo. Luego a PROPORCIÓN estamos pagando más del DOBLE de lo que pagan en Francia por el mismo billete. Ahora podeis buscar por internet los salarios mínimos del resto de paises anunciados, hacer la cuenta dividiendo el precio del billete por el salario mínimo, y vereis las diferencias en TODOS con respecto a España (para ahorraros tener que buscar mucho: USA billete:1.83 ; salario mínimo -en la mayoría de los estados de USA imponen un mínimo mayor que el mínimo nacional- 982 euros / NORUEGA billete: 3.61; salario MÍNIMO 2.260 eurazos (ahora ya no nos parecen tan pardillos los Noruegos pagando 3 euros y pico de metro, eh?) )
En definitiva, que mirando los famosos precios “desorbitados” en el resto de los paises que alegremente nos enseña Metro de Madrid, pero en proporción a los salarios de dichos paises, se nos congela en seco la carcajada por ser los más afortunados del mundo con nuestros precios, para echarnos a llorar al darnos cuenta que somos los que más pagamos de todos. Y encima lo hacemos dándo las gracias. Eso es lo triste.
2- Puestos a engañar con los precios de los billetes de metro pero sin compararlos en proporción con sus salarios, yo puedo hacer un nuevo cartel con los precios de ciudades como Praga (1.20 euros), Budapest (1.05 euros), Moscú (50 céntimos!) o Bucarest (60 céntimos 2 viajes!!), entre muchísimos otros países con el Metro más barato que en Madrid. Ah, claro, eso no interesa ponerlo, claro.
Y 3- Para más inri, es que por ese precio que hemos visto que en proporción es menor que aqui en Madrid (al contrario de lo que nos quiere hacer creer el cartelito de marras) , además es que en otros paises ofrecen por el precio del billete muchos más servicios que aquí, donde simplemente nos da derecho a un único trayecto de ida en el Metro o en el autobús. Por ejemplo, en Berlín por el precio del billete puedes durante dos horas y media usar cualquier metro, autobús o tren, tantas veces como quieras todos los que necesites de los tres. Y eso sin contar que para estudiantes es gratis, o que Sabados y Domingos a partir de una hora con un billete de metro pueden viajar dos personas, o que si eres becario tienes 50% de descuento… y asi unas cuantas ventajas, solo en Berlín, que no las hay aqui en España. Y eso sin mirar el resto de paises.
Asi que , queridos y queridas conciudadanos, esa es la triste realidad. Que en Madrid nuestro metro es en proporción uno de los más caros del mundo, y uno de los que menos servicios dan, además. Y encima se rien en nuestra cara.
Pero no importa. El españolito medio seguirá creyéndose que somos los mejores, y fardará, sonriendo y sacando pecho, de lo barato que es aqui el transporte a pesar de las subidas que vienen, y creyendose a pies juntillas toda la bazofia y las mentiras propagandísticas de (por ejemplo) Telemadrid.
“¡Oiga, Almarrota, no sea usted tan quejica! ¿Qué más da que politicos, periodistas del sistema, banqueros, empresarios, nobleza, y demás ladrones sigan riendose de usted y estafándole cada vez más descarada e impunemente? ¡Si somos los campeones del mundo! ¡¡Somos los mejores!!”
Llevo mucho sin pararme a escribir. A pesar de mis resoluciones sobre ello, la verdad es que tengo poco tiempo, y le estoy dando prioridad a otras resoluciones, porque me he dado cuenta de la verdad tan grande que es ese “quien mucho abarca poco aprieta”, y si intento mejorar a la vez todo lo que quiero mejorar de mi vida, al final no mejoro nada. Asi que voy pasito a pasito, primero esto, luego lo otro… Y asi, de resolución en resolución, por orden de prioridad/importancia.
De todos modos hoy he visto y leido varias cosas, sin demasiada relación entre ellas, que me han hecho reflexionar, y he decidido compartir mis reflexiones.
La primera ha sido ver una foto de Gadafi en el periodico gratuito de la mañana.
No voy a decir que me de pena la muerte de un (ningún) dictador, pero tampoco puedo decir que me haya regocijado la noticia. Hace no demasiado, cuando comenzaron las revueltas sociales en diversos paises árabes, revueltas que a la postre significaron la caida de diversos regímenes, además de inspirar en gran medida el “Movimiento 15-M” tan de moda (otro dia volveré sobre éste tema, que también tiene miga), no hace demasiado, repito, debatía con mi gran amigo Bernabé sobre si aquello era algo bueno, malo, regular, hacia donde iría todo aquello, etc. Él me intentaba convencer que la caida de cualquier gobierno dictatorial es un éxito siempre. Pero yo, más cínico y pesimista por naturaleza, o quizá por experiencia, le repetía que no quiero dictadura en ningún sitio, ni de un color ni de otro. Pero que si analizabamos los paises árabes, podíamos ver que los únicos en los que el fundamentalismo y la religión extrema e integrista no se hacían notar eran precisamente los que eran gobernados con mano más o menos dura según el caso. Vamos, que los paises “dictatoriales” prooccidentales, tipo Túnez, Marruecos, Egipto, eran los únicos en los que un occidental podía viajar y permanecer sin peligro siendo de una religión distinta al islam.
Está claro que no deseo una dictadura para ningún país. Y que lo ideal es que haya democracia, y evolución, con Turquía como el modelo perfecto integrador de esa idea, un pais mayoritáriamente islamico, pero democrático, nada radical, y sin problemas de convicencia de culturas. Pero, como le dije una y otra vez a Berna, la experiencia me dice que cuando cae un poder en un pais árabe, incluso comenzando el cambio con una democracia, al final en el 90% de los casos el pais acaba en poder de los Imanes, de la religión, se convierte en una Teocracia en la que la única ley válida es la ley Islámica. Y pasamos de la sartén a las brasas. Y desde luego, entre tener de vecino un Marruecos (por ejemplo) con su rey dirigiendo a su antojo el país, o un Marruecos tipo Afganistan, Pakistan, Iran, etc, liderado por radicales religiosos, creo que no hay color en la elección.
Democracia, si. El ejemplo de Turquía, ojala. Pero veo las imagenes del cabrón de Gadafi, al que se apresó vivo y desarmado, muerto por un tiro en la cabeza, por una ejecución en toda regla, y me pregunto donde está ahi la democracia… su juicio y sentencia.
Mal empezamos, sencillamente.
Posdata a la reflexión líbia: No puedo, ahora en clave de humor, dejar de recordar al Gadafi personaje ochentero. Esa gran amenaza para los USA y occidente, tan caricaturizada miles de veces en sus comienzos como lo era Gorvachov en sus ultimos dias como dirigente. Ese Gadafi enemigo de EEUU que salía hasta en la sopa, incluido en la divertidísima “Agarralo como puedas”.
Aqui le vemos noqueado por el mítico y malogrado Leslie Nelsien (Frank Drebi) en la noventera película de humor. Recuerdo esa escena, y aquellas imagenes del Gadafi gritón y amenazante en las noticias en los 80, y entonces si me apena un poco verle muerto hoy en el periódico. Porque me da la sensación de que es un trocito más de los 80, un pedacito más de mi infancia, que ha muerto. Y cada vez me quedan menos.
Otra noticia que me ha sobresaltado hoy ha sido leer “EL FIN DE ETA” en las portadas de todos los periódicos (en unos más y en otros menos… ya sabemos como funciona la España bipolar).
Esa si es una noticia esperanzadora. La verdad es que ETA hace tiempo que dejó de ser una de mis mayores preocupaciones. Recuerdo de chaval y adolescente, en los 80 y primeros 90, que vivía con el miedo de ir un día caminando por madrid y que me estallara una bomba al lado. Ahora parece algo fundado ese temor, sobre todo para la gente de 5-10 años menos que yo (yo nací en el 79, echen cuentas). Pero ello se debe precisamente al motivo por el que hace tiempo que ETA dejó de preocuparme. Que en los últimos 15 años se ha dedicado más a la política, treguas que comenzaba, treguas que rompía, y a atentar muy puntualmente y casi siempre contra algún político o cuerpo del Estado, y se había dejado (con la salvedad del atentado de la T4) de atentados multiples, indiscriminados y civiles.
Pero en mi infancia y adolescencia raro era el año que ETA no cometía un atentado con coche bomba, llevandose por delante decenas de civiles. Tengo recuerdos lejanos pero aun claros de las imagenes del brutal atentado en el Hipercor de Barcelona, o el de Vallecas, con gritos, muertes, mutilaciones, desconcierto, humo, coches destrozados, cuerpos por el suelo…
Por ello, a pesar de que en los últimos años, por presión policial, desencanto en la esperanza de lograr sus objetivos por la fuerza, y también quiero creer que por cierto despertar en sus conciencias, ETA había dejado prácticamente de matar, llegando a caer de ser la primera preocupación de los españoles hace 15 años, a estar cuartos o quintos en ese ranking en la actualidad, pese a todo ello, repito, me sigue pareciendo una noticia grandísima, que cojo con cierto lógico escepticismo, pero con mucha esperanza de que uno de los puntos más negros de la España moderna haya acabado al fin, cosa que no me habría creido nunca hace no demasiados años.
Pero (siempre hay un pero, aunque, como éste, sea pequeño) mientras devoraba la noticia del periódico he leido una cosa que me ha irritado, y no es la primera vez:
Había declaraciones de diversos estamentos, instituciones, nacionales e internacionales, y de muchos políticos de todos los partidos. Y casi todos coincidian en lo bueno de la noticia, lo esperanzadora que resulta. Incluso gratamente he leido una declaración de Mariano Rajoy totalmente cabal y lógica, felicitando al gobierno de ZP por haber llegado a ello sin ninguna concesión política, y desmarcándose del ala dura y prácticamente ultraderechista que reflejan payasos radicales como Aznar o Mayor Oreja, que cuando en su día negociaron con ETA (perdón, con el Grupo Revolucionario Vasco, ¿verdad, JoseMari?) toda España, derecha e izquierda, les aplaudía con esperanza, pero que si 8 años después hacen exactamente lo mismo los “rojos”, la derecha pone el grito en el cielo denunciando ese pecado capital y que se está “vendiendo” a España, o que cuando el susodicho Mayor Oreja era ministro de Aznar, y la actividad de ETA bajó a mínimos históricos, todo era un éxito del gobierno y de los cuerpos policiales del Estado, pero cuando 8 años después se llega a un mínimo todavía aún por debajo, según Mayor Oreja eso es un “éxito de ETA, que ha pactado todo ello con el gobierno, que son sus complices asesinos, para asi ayudarles a ganar las elecciones al PP” (verídica la declaración. Mayor Oreja al Club de la Comedia ya!!).
Pero no es la radicalidad de Aznar y su séquito lo que me ha molestado, ya que estamos más que acostumbrados a su discurso. Es como las gilipolleces que soltaron Rouco Varela y su tropa, una detrás de otra, durante las JMJ. Te las tomas ya a cachondeo y todo, y te da la risa escuchándoles tantas “tontás”.
Lo que me ha irritado sobremanera es que entre las decenas de opiniones y declaraciones, de tanta gente de diversa índole y partidos políticos e ideologías, todas ellas positivas, unas con más esperanza, otras con menos, unas con más escepticismo, otras con menos… entre todas ellas había una sola que era negativa a más no poder. ¿De quién? De quién va a ser, de los de siempre: La Asociación de Víctimas del Terrorismo.
Primero, ya que es un tema delicado, quiero dejar claro ésto: Una cosa es las víctimas de los atentados o asesinatos, y otra es la Asociación de Victimas del Terrorismo (AVT). También quiero dejar claro que ciertos delegados y portavoces de esa asociación lógicamente no reflejan (gracias a Dios) la opinión de todos sus afiliados. Es más, probablemente solo reflejen las de ellos mismos, y su ego inflado.
Yo siento el dolor padecido por todas las víctimas de los brutales actos de la infámia de ETA. Para ellos va todo mi apoyo y solidaridad, y les deseo lo mejor. Exactamente igual que con cualquier persona que haya sufrido una perdida en su vida. Pero no acepto, comparto ni permito que en su calidad de víctimas se sientan con derecho a aleccionar, dirigir, creerse con derecho de voz y voto en el debate político, o decidir nada. Sois victimas. Y punto. Y me da ASCO ver como algunos de vosotros (normalmente familiares de victimas, y no victimas en primera persona) ha usado ese triste estatus para subirse encima de él como un podio y asi poder sermonear y señalar. Me da auténtico ASCO ver como vendeis la memoria de los vuestros, o vendeis vuestra dignidad, para comprar un poco de protagonismo, para hinchar vuestro EGO creeyendóos lideres políticos y mesiánicos.
Una asociación de víctimas debería dedicarse a apoyar a las nuevas victimas, con apoyo social, económico, psicológico. Debería estar en la sombra, sin hacerse notar. Debería ser positiva, dentro de su dolor y del recuerdo de las victimas. Pero no acepto ese liderazgo social y político que se creen con derecho a tener algunos de los portavoces de la AVT. Eres una víctima, si. Y lo siento mucho. Ojala pudiera hacer algo por tí. Pero NO tienes ningún derecho de dirigir nada en la política de Estado. Puedes opinar, como cualquier persona, pero NO puedes exigir, ni puedes presionar. Me recordais a la Iglesia y su convencimiento de que tiene derecho y voz y voto en el gobierno del país (un país aconfesional, creo recordar) como si aún viviésemos en la Edad Media y pudieran quemarnos por herejes.
Lo siento, pero me cabrea e irrita hasta la extenuación leer entre tanta declaración positiva de abslutamente todo el mundo, de derechas o izquierdas, ante la esperanzadora noticia que nunca creí que llegaría a leer, y entre todo ello leer una declaración de uno de vuestros vocales quejándose amargamente de la noticia, desacreditándola, y buscando la manera de verla como algo negativo, no aceptando ese fin de lucha armada, buscando cualquier excusa para ello. ¿Que si no se entregan todos y se pudren en la carcel no vale de nada?¿Que si no os compensan monetariamente tampoco?¿Que si se negocia con ellos se pierde toda credibilidad? Espera… a ver si lo entiendo. Me estais contando que preferis que ETA siga existiendo y matando durante toda la eternidad (porque nunca nunca se acabará con ella si ella no quiere que se acabe), preferis que a lo largo de la historia aun pueda haber unas cuantas centenas más de víctimas, de familias destrozadas, que cientos de personas tengan que sufrir lo que por desgracia os ha tocado sufrir a vosotros, antes que aceptar su fin de la lucha si no es bajo vuestras “condiciones”? Eso es lo que decís????
Hay que ser un hijo de la gran puta para preferir que siga muriendo gente eternamente en una guerra que no se puede ganar ni perder, antes que aceptar la rendición del adversario, y el cese de más muertes, pero negociando esa rendición. Y por todo ello, de nuevo, me dais asco. ¿Quién cojones os creeis que sois?
Menos mal que en la misma AVT hay voces discordantes con esos megalomaníacos del tres al cuarto que si que ven con esperanza y alivio la noticia, como la Asociación Andaluza de Victimas del Terrorismo (que se muestran “felices y satisfechas”), o como el delegado en La Rioja de la AVT, que acoje la noticia con “mucho optimismo”.
Y bueno, iba a hablar de un par de temas más (entre ello de bancos y banqueros, y su actitud en medio de ésta crisis en gran medida propiciada por precisamente ellos) que me han venido a la cabeza hoy, pero creo que ya me he enrollado bastante, asi que lo dejamos para otro día.
Eso si, os dejo con éste breve corto de animación, en clave de humor, sobre este tema tan serio que es la crisis actual en España, video que a pesar del tono desenfadado y humorístico explica muy bién los motivos de “nuestra” crisis económica, para el que aún no se haya enterado. ¡Disfrutadlo!
Uff.. ahora mismo estoy sentado en el sillón de mi habitación, sudando a chorros casi literalmente, intentando que el sudor que empapa mi cara, cae al teclado, y moja y hace que se escurran mis gafas sin cesar impida que pueda escribir este post.
Madrid es un terreno de contradicciones, y yo también. Quizá por eso nos llevamos tan bién. Como esas relaciones amor-odio de las películas. Me encanta Madrid en verano, y odio el puto calor del verano de Madrid.
Acabo de volver de hacer la compra de la semana en un supermercado a menos de 5 minutos de mi casa, y en esos pocos minutos al sol de comienzos de verano, a las 5 de la tarde tirando del carrito cargado de compra, casi me derrito o salgo ardiendo, o las dos cosas a la vez, dando un precedente a la ciencia. Es horrible, y solo estamos a 25 de Junio.
Pero aun asi, amo Madrid. Y últimamente lo amo más aún si cabe, mi nacionalismo gatuno se dispara, por tener que soportar criticas a mi ciudad constantes, (sinceras o no), intentando buscarme las cosquillas. Asi que por mi puede subir el termómetro hasta 50 grados, que seguiré diciendo lo mismo.
Por otro lado me voy a pasar unos dias al norte de Italia, a recorrer unas cuantas ciudades transalpinas, a disfrutar de mi casi última semana de vacaciones, y tenía ganas de actualizar el blog, pero con las prisas de dejar como siempre todo para última hora, se que no voy a tener tiempo ni ganas de hacer una entrada como desearía antes de viajar el Domingo al país de la pasta y la pizza. Asi que me he obligado a escribir unas lineas antes de marchar.
Quiero mejorar el blog, y quiero mejorar yo. Odio estancarme, y odio darme por satisfecho. No quiero decir que quiera ser ambicioso… nunca lo he sido y nunca lo seré.. al menos en el terreno en que se mueve normalmente la ambición, osea en el de la avaricia: “quiero ser jefe de mi sección porque asi en vez de 1200 euros ganaré 1700 y en vez de un pisito y un seat león podré tener un chalet adosado y un bmw”. A la mierda con esas chorradas patéticas de vivir currando estresado 6 dias a la semana 10 horas al dia pero poder fardar de descapotable. Hay que ser gilipollas. Esa es la ambición en la que nunca me vereis. Pero ambiciono mejorar como persona. Gustarme más. Y sentirme mejor. Y eso se consigue evolucionando. Siguiendo con lo que te hace feliz, pero aprendiendo nuevas formas de ese tu camino. Y yo ahora mismo quiero mejorar fisicamente (vamos, volver al fin a mi peso, que ya estoy a las puertas, pero me he estancado o acomodado desde que llegué a este punto de “no estoy mal ya, para que seguir esforzándome”) y sobre todo mejorar mentalmente. Quiero volver a estudiar. Me gustaría hacer una carrera, pero ya vi congeniando el ciclo de informática con el curro que no valgo para tanto. Pero quiero hacer cursos de cosas que me gustan. Incluso buenos y caros cursos, tomándomelo en serio. Y en eso estoy, mirando y decidiendo.
También tengo varios proyectos en mente que quiero empezar más pronto que tarde, proyectos-hobbies que además pueden dar algo de dinero. La vagueza me ha hecho tenerlos apartados demasiado tiempo, pero es tiempo de volver a ponerme en camino. Y aparte de todo ello, como decía más arriba, quiero mejorar el blog. Me encanta escribir, y quiero escribir más. Volver a escribir historias, cuentos, poemas, pensamientos, pero también escribir sobre cualquier cosa, sobre el dia a dia, y sobre esas cosas que me encantan y por las que podría llenar libros, pero de las cuales nunca hablo aqui… sobre todo cine, también música, libros, y quiero hacer una sección de series, ya que llevo un par de años devorándolas y quisiera compartir mis críticas y mis alegrias viendolas, con todos los que me leeis.
Mucho que hacer, y pocas ganas siempre (y mas con este puto, puto calor). Pero si yo, que trabajo 35 horas semanales y al lado de casa, y de lunes a viernes, no saco tiempo para todo ello… ¿como puedo mirar a la cara a esa gente que trabaja 40 horas semanales, y se chupa más de 30 minutos de ida y de vuelta al curro todos los dias, e incluso trabajan sabados, y ellos si sacan tiempo para sus hobbies y proyectos?
Está claro, me tengo que poner firme. A pesar del calor. A pesar de la pereza. Y voy a hacerlo y a empezar con todo ello. Ya os iré contando.
O “Algo de ke hablar” (perdón por la obligada y textual falta de ortografía) como diría la cancionaza del discazo (para mi el mejor disco, como disco completo, de todo el rap en español jamás hecho) de 1998 “Hasta la Viktoria”.
Hablando de Victoria, asi, con mayúsculas… Victoria como la que está en estos dias la sociedad española, y no solo los 4 perroflautas que están acampados en Sol, buscando con ahínco ante la fantochada ridícula que es la “democrácia” de este país. Qué alguien me explique cuando se perdío el Demos en nuestra Kratos (y obviemos el chiste facil videojueguil que tiene que ver con un espartano loco de tez artificialmente blanca). No podemos saberlo. Pero podemos hacer saber que estamos hartos de la comedia en que comediantes sin gracia han convertido nuestra vida, a cambio de nuestro dinero.
Victoria como la que busco yo personalmente en esa lista de cosas que me obligué a prometerme que intentaría de verdad lograr en este oportuno 2011. Lucho duro, a veces más, a veces menos, pero bién sé que estoy luchando por mi Victoria. Porque de verdad quiero ser mejor persona. Por mi. Y por los demás. Y ya llevo unos cuantos deberes tachados. Pero, ah, por cada tachón se me ocurre algo nuevo y necesario que escribir al final.
Algo de qué hablar, si… algo que decir en esta horrible noche veraniega de primavera que no me deja dormir. Echo en falta el ventilador que mi hermano se llevó con premeditación y alevosía, y echo en falta ese valium con formas isleñas que me droga y me lleva de la mano al territorio de Sandman casi cada noche de manera placentera.
¿Qué decir? Más bién… ¿qué no decir? ¿Cuales de tantas verdades que germinan en mi pecho y florecen salvajemente en mi boca debo callar y sacríficar para decir lo justo y necesario, sin convertirme en una antena de repetición con un mensaje obsoleto cuando llega al receptor?
Quizá opto por lo sano. Quizá por lo arriesgado. ¿Es mejor callar?¿Es mejor abrir tanto tanto el corazón para mostrar lo que contiene, no importa que no lo hayas limpiado y ordenado antes de abrirlo al público, que te duela el esfuerzo? No lo sé. Y ahi radica el exito, la Victoria, de la vida. Si lo supiesemos, el hecho en sí perdería todo poder y seríamos en la vida tan débiles como la moral cristiana para el Nietzsche redentor.
Me voy por las ramas y divago… no se puede hacer mucho más en una noche de 3o grados sin una brizna de aire. Y sin brisa no me llegan sus susurros, y no puedo preguntar uno más de mis inútiles “¿qué?”.
¿Qué?
¿Qué?
“Nada, Cari”
(Sonrío y aprieto, aprieto, aprieto fuerte ese sonido, esa imagen en mi mente, cierro tenaz los ojos hasta tener más arrugas que el diablo y anudo ese ánima que me ayude a soñar, con su cálido susurro adormilado.)
Buenas noches a tí también, mi amor. Tú eres mi Victoria.
Hablemos de mi...
Hablemos de ti...
Hablemos de nosotros,
y del mundo que nos rodea.
De lo que podemos ver,tocar
O de lo que solo podemos sentir
Simplemente... hablemos.