La Noche de los Difuntos

•17 Agosto, 2009 • 2 comentarios

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Me sentí en la cama terriblemente asustado, y peor aún, jodidamente vacío y triste como no me había sentido en meses, años quizá. Y no tenía ni idea de cual era el motivo.

Llegué a estar tan asustado que a pesar del cansancio acumulado tras estar enfermo y las pocas horas de sueño de los últimos dias (no sin motivo: al dia siguiente comprobaría que habia dormido casi 14 horas, prácticamente el triple de lo que duermo a diario), sopesé seriamente la posibilidad de levantarme de la cama huyendo de mi miedo; pasar la noche jugando aburrido a la Play, o viendo los primeros capítulos de la última obra de David Simon, lo que fuera con tal de salir de esa cama que era como una mortaja. Pero estaba cansado de verdad, y mientras pensaba en dicha posibilidad me quedé dormido sin siquiera verlo venir.

He aqui lo que soñé:

Estaba en casa, y era de dia. Pero por la escasa luz que entraba por las ventanas con sus persianas a medio abrir, tenian que ser las últimas horas de la tarde. El pasillo apenas estaba en penumbra, mientras caminaba despacio por él, con el cuidado con el que ando cuando hay poca luz, para no pisar a mis dos gatillos negros, que siempre andan enredandose entre mis tobillos.

Yo estaba descalzo, eso lo recuerdo, e iba mirandome los pies al caminar. El parqué estaba bastante cálido, lo notaba en las plantas de los pies, y todo apuntaba a un dia de finales de primavera, o en los albores del verano.

Asomé un segundo la cabeza por el hueco de la puerta del comedor, y vi a mi abuelo sentado en el sillón, sólo, tranquilo, concentrado en la tele. No pareció percatarse de mi presencia, y yo no quise molestarle, asi que no entré.

Volviendo hacia mi habitación se cruzaron conmigo Bicho y Niña persiguiendose jugando, con la fuerza y velocidad de la primera juventud, casi me arrollan, sin disminuir un apice su velocidad al pasar entrechocando con mis piernas. Se alejaron a mi espalda con el ruido atronador de los caballos del Séptimo de Caballeria en las peliculas que veia de crio, doblando hacia el comedor tras derrapar y chocar (BUM! BUM!) ambos con la puerta de madera. Me pregunté si mi abuelo siquiera habría desviado la mirada de la tele.

Llegué al final del pasillo, pero antes de doblar a mi izquierda para entrar en mi habitación, eché un vistazo a la derecha, a la habitación de mi madre, y ahi estaba Yulita.

Vieja, hermosa, tranquila, en gran contraste con la energía inagotable de Bicho y Niña. Parecía triste. Triste no, melancólica, quizá, acomodada calentita entre las sabanas de la cama deshecha. Me acerqué con alegría, lentamente, como si temiera que fuese a huir de mi, y me senté a su lado. Note la alegria de verme en ella, mirandome con sus enormes ojos verdes, aceptando mis caricias. Realmente podria haberme tirado horas asi.

Pero de repente supe que también estaba Rayas en la casa. No se si escuché sus pequeñas patitas corretear nerviosas por la casa, o fue que algo vi por el rabillo del ojo. O simplemente lo supe. Yuli también pareció notarlo, porque se incorporó inquieta, y bajó de la cama, caminando hacia la puerta. Quise adelantarme, cerrar antes de que se fuera la gata, pero sobre todo antes de que entrara la ardilla loca que queria castigarla, pero no fui lo suficientemente rapido. La ardilla entró, y empezó a atacar con furia a mi vieja amiga, que solo pudo intentar huir caminando rápido, con el pequeño demonio detrás atosigándola.

Volví al pasillo de nuevo, que notaba como el epicentro, el origen, el foco de todo lo que yo subconscientemente sabia que era simplemente un sueño. No vi a Yuli, ni a la ardilla. No escuché las galopadas de los gatos negros por la casa, ni el sonido de realitys en la tele. Supe que estaba sólo.

Fui al comedor de nuevo. Como supe antes de entrar, mi abuelo no estaba ya. Y ni siquiera habia cruzado unas palabras con él. Podía haberle preguntado si se sentía solo, donde sea que esté.

De repente escuché voces y risas en algún lugar de la casa y me di cuenta alarmado de que aunque era mi casa, ya no era mi casa… que yo estaba ahi pero no debía estar. Que estaba allanando una morada ilegalmente, que si me descubrían algo malo pasaría, que tenía que salir de ahi como fuese, y sin pensarlo me escondí en la terraza, rezando por que fuera quienes fueran los que habitaban la casa, no se percataran de que la puerta de la terraza estaba ahora entreabierta cuando momentos antes habia estado totalmente cerrada.

Estaba sopesando si podría descolgarme de algún modo terraza abajo, aunque fuera un tercero, cuando escuché una de las voces mas cerca. Ya había averiguado que debían ser dos personas, dos chicas, en realidad, compartiendo piso. Hablaban entre risas, felices. Y ahora una de ellas, cuya voz me resultaba familiar, se acercaba, asi que no pude evitarlo y me asomé al cristal de la puerta de la terraza, arriesgandome a ser visto. Pero tenía una inquieta curiosidad que no podía reprimir. Asi que espié.

Y por la puerta del comedor la vi pasar. Aeliniel pasó de largo un par de veces, gritandole algo a su compañera, divertida. Se la veia feliz y radiante, sin un apice de rencor ni amargura. Me recordó a la Aeliniel de los primeros tiempos, a la Aeliniel de Londres. En una de las ocasiones entró en el comedor, por lo que me eché un poco más atrás en mi escondite, asustado por la posibilidad de que me descubriera. Pero ella solo cogió algo, una prenda, o quizá una bolsa, y volvió a salir. Asi que dedicí que era en ese momento o nunca, y dado el peligro de descolgarme desde la terraza, decidí jugarmela saliendo a hurtadillas de ella, atravesar el comedor, el pasillo, el recibidor, y abriendo la puerta de la casa con mucho cuidado para que las guirnaldas del techo no sonaran, correr hacia la libertad.

Puse en marcha mi sencillo plan, entrando de puntillas al comedor. Pero según llevaba medio camino atravesado escuché como Ella se acercaba de nuevo, y, sin tiempo de correr a la terraza, simplemente me tiré al sillón lateral, pegado a la puerta, esperando que pasara solo un momento a coger otra cosa y saliera rápido sin reparar en mi presencia.

Escuché como entraba hablando, y cuando terminó la frase no escuché nada más. Su amiga, fuera quien fuera, en el otro extremo de la casa, también dejó de hablar. No se escuchaba ningun ruido, ni siquiera escuchaba mi respiración, solo escuchaba los latidos de mi corazón, lentos lentos, mientras aguantaba inmovil, como si mi vida dependiera de ello. El silencio era absoluto, y llegué a estar seguro de que ella ya no estaba, que la casa estaba vacía, y que ya podia levantarme. Pero, aún asi, me mantuve inmovil.

Y ella me tocó el hombro.

Me di la vuelta , despacio, sin querer que llegara el momento de estar frente a frente con ella. No queria ver su cara, no queria ver su expresión, no se si de odio, de decepción, de incredulidad, o de indiferencia. Pero ya no podia huir, tenia que enfrentarme a mis demonios. Me di completamente la vuelta y abrí los ojos, y ahi estaba, sentada en el sofá, a unos centimetros de mi (que seguía tumbado, pero ahora bocarriba), mirandome, pero sin ninguna de esas expresiones que tanto conocía. Me miraba sin sorpresa, me miraba como.. comprensiva, con curiosidad. Me dijo algo, no he conseguido recordar que fue, pero fue algo que me reconfortó, de alguna manera. Y luego se acercó a mi despacio, sonriendo, y me dió un lento y calido, sin nada de amor, pero con todo el cariño posible, beso en la mejilla, que me pareció que duró una vida entera, mientras cerraba los ojos para sentirlo mejor.

Y luego sonriendo, echando una última mirada atrás, pero sin decir nada para despedirse (no hacia falta decir nada), se fue para siempre. Pero en esta onírica ocasión yo me quedé atrás con absoluta tranquilidad; creo que incluso sonreia. O quizá no.

Fue entonces cuando desperté, 14 horas después de quedarme dormido. Ya no me sentía vacio ni triste, solo descolocado… como cuando te despiertas de una siesta demasiado larga.

No se si el sueño tiene algún significado, pero si es asi, como cualquier peli de Lynch, no creo que nunca llegue yo a entenderlo.

Fábula con mala leche (y II)

•25 Junio, 2009 • 3 comentarios

Una mujer paseaba por el desierto cuando de repente su pié tropezó con algo.

Al bajar la mirada vio a una serpiente retorcida en el polvo, mezclado con sangre de la propia serpiente, que tenía medio cuerpo aplastado por la pisada de algún animal. El ofídio se retorcía lentamente de dolor, moribunda, y de sed, ya que debía llevar bastante tiempo sin poder moverse bajo el sol del desierto.

La mujer, apenada, en un gesto de bondad la recogió entre sus brazos, y se la llevó a la sombra de su cabaña en el poblado indio.

Durante dias cuidó a la serpiente, le limpió las heridas, la mantuvo fresca por el dia en las sombras, y caliente por las noches junto al fuego, le dio de comer y de beber, y rezó por ella, quedandose la propia mujer en vela para poder cuidar mejor al animal. Y asi tras varios dias entre la vida y la muerte, un dia la serpiente despertó, ya curada.

La mujer agotada tras tantos dias de cuidados y de vigilancia sin apenas dormir, no cabia en si del gozo que tenia por haber salvado una vida, y se levantó para ir a por un poco de agua para la serpiente, cuando de repente notó un doloroso calambre en el tobillo, y cayó de rodillas al suelo mientras alcanzaba a ver como la serpiente se alejaba reptando hacia la puerta de la cabaña y la libertad del desierto.

Entre temblores, sintiendo frio y la muerte llegar mientras perdia las fuerzas, la bondadosa mujer solo alcanzó a preguntar: “por qué… por qué?… te encontré moribunda, te salvé, te cuidé, te di todo mi amor, te alimenté y te ayudé… por qué me has matado?”

La serpiente, con gesto serio, miró una última vez atrás, y tras estudiar el convulsom rostro de dolor de la mujer tirada en el suelo, simplemente dijo:

“Zorra. Tú ya sabías que yo era una serpiente”

 

Creo que la moraleja está clara. Las cosas son como son. Y si sabemos como son, no intentemos hacerlas cambiar, ni nos quejemos si no ocurre ese cambio que  esperabamos y que nadie nos prometió.

O quizá que no juegues con serpientes si sabes que muerden, y que tú no tienes antidotos en casa.

Sed felices todos

Paz

VW-snakes11

Fábula con mala leche (I)

•25 Junio, 2009 • 3 comentarios

Había una vez un matrimonio con un hijo de doce años y un burro. Decidieron viajar, trabajar y conocer el mundo. Así, se fueron los tres con su burro.

 

Al pasar por el primer pueblo, la gente comentaba:

“Mira ese chico mal educado; él arriba del burro y los pobres padres, ya grandes, llevándolo de las riendas”

Entonces, la mujer le dijo a su esposo:

“No permitamos que la gente hable mal del niño.”

El esposo lo bajó y se subió él.

Al llegar al segundo pueblo, la gente murmuraba:

“Mira qué sinvergüenza ese tipo; deja que la criatura y la pobre mujer tiren del burro, mientras él va muy cómodo encima”.

Entonces, tomaron la decisión de subirla a ella al burro, mientras padre e hijo tiraban de las riendas.

Al pasar por el tercer pueblo, la gente comentaba:

“Pobre Hombre…. Después de trabajar todo el día, debe llevar a la mujer sobre el burro! y pobre hijo ¡qué le espera con esa madre!”

Se pusieron de acuerdo y decidieron subir los tres al burro para comenzar nuevamente su peregrinaje.

Al llegar al pueblo siguiente, escucharon que los pobladores decían:

“Son unas bestias, más bestias que el burro que los lleva, van a partirle la columna!”

Por último, decidieron bajarse los tres y caminar junto al burro.

Pero al pasar por el pueblo siguiente no podían creer lo que las voces decían sonrientes:

“Mira a esos tres idiotas: caminan, cuando tienen un burro que podría llevarlos”

 

Creo que la conclusión es clara: da igual como te comportes en la vida, y el esfuerzo que hagas por quedar bien y agradar y que la gente piense bien de tí, que siempre habrá gente que te critique, te calumnie por la espalda o le parezca mal tu actitud. Asi que dejaos de tanta mierda y de tanto actuar en vuestra vida de acuerdo a como creeis que la gente opina que deberiais actuar, dejad de basar todas vuestras decisiones en el qué dirán, y de vivir con el condicionante de lo que piensen los demás de vosotros, y tened los huevos de tomar vuestras propias decisiones, y de atreveros a hacer con vuestra vida lo que vosotros y solo vosotros decidais y deseeis, sin importar lo que opine el resto.

Dejad de ser unos putos cobardes.

Adios a una Amiga

•14 Abril, 2009 • 10 comentarios

 Ha pasado un año.

 

Es hora de darte mi pequeño homenaje. De darte las gracias. Hora de recordarte, y de contar nuestra despedida.

 

Hace un año moriste.

 

Eras vieja, si. Habian sido ya muchos años juntos. Me habias visto reir y llorar, dar saltos de alegría, y revolcarme por el suelo de desesperación. Habia sentido de ti hacia mi, y de mi hacia ti, el mas grande y cálido de los afectos.

 

Eras vieja, pero no estabas mal. Seguias feliz, o eso creo, a mi lado, esperando, dando y recibiendo. Con mas pausa en tus actos, y menos ganas de juegos, pero con la misma necesidad de calor de siempre. Y de repente llegó la hermana mayor de Sueño para llevarte de mi lado, para darte la recompensa eterna en forma de descanso por todos los años de dedicación y apoyo. Pero no te llevó demasiado rápido. Nos dio unos dias para despedirnos, para hacerme a la idea, y eso fue todo lo que necesité.

 

De un dia para otro te costaba andar. Andabas un par de metros o tres tambaleándote y luego tenias que pararte unos minutos. Te costaba mucho subirse a la cama o al sillón, y al bajarte te caías de bruces porque habias perdido de un dia para otro la fuerza en tus pequeñas patitas, así que esos últimos días te subía y bajaba yo de los sitios. Y al día siguiente un poco mas débil, y al tercer día ya no podías moverte.

 

Quitando esa debilidad no parecías estar sufriendo. No llorabas, no te quejabas. Estabas todo el tiempo en un sitio, te tenia abrigada, y te daba de comer y beber, y ronroneabas y movías el rabo. Y de vez en cuando parecía por tu mirada y gestos que querías cambiar de sitio, y te llevaba del sillón del comedor a la cama de mi habitación.

 

Y así pasaron esos días. Estuve a todas horas contigo, y dormías entre mis brazos. Y excepto porque no podías moverte de un lado a otro, parecías estar bien. Ni maullabas ni te quejabas. Estabas tranquila y despierta, ronroneando cuando te alimentaba, y moviendo el rabo cuando te acariciaba.

 

El sexto día si empeoraste.

 

Ese día cuando volví del trabajo, pobrecita tú, maullaste lastimeramente al sentirme llegar, y vi que habías perdido la visión por un ojo, ya que mientras el otro estaba normal, ese tenia la pupila cerrada. No parecías verme, pese a estar al lado, y cada pocos minutos maullabas muy tristemente.

 

Joder, me partías el corazón, y aunque yo quería que murieras tranquila y caliente en el hogar que conocías, y a mi lado, desde luego no quería que sufrieras, y en esos momentos si sufrías, así que cogí las paginas amarillas y busqué un veterinario, para que todo acabara rapido y dejaras de sufrir.

 

Me resignaba a llevarte a un lado extraño, asustada, nerviosa, a que te pusieran una inyección letal. Pero tampoco quería verte sufriendo. Estuve una hora aproximadamente llorando silenciosamente contigo entre mis brazos, arropada, meciendote, intentando que estuvieras lo mas a gusto posible, y decidiéndome si llamar o no al veterinario de urgencias (eran las 11 y 30 de la noche), pero no hizo falta: una hora después me di cuenta de que habías muerto.

 

Me sentí raro.

 

Me sentí tranquilo.

 

Me quedé mirándote un buen rato en silencio.

 

Ya no parecías sufrir, parecías estar en paz.

 

La verdad es que nunca había estado en un entierro: mis abuelos paternos murieron cuando yo era muy crío, y los maternos seguian vivos cuando te fuiste, así que aun no sabía lo que era pasar por la muerte de un familiar. Pero para mi tú eras mas importante que todos o casi todos mis familiares. Tú, que has vivido a mi lado y que has dormido en mis pies durante 15 años, mas de la mitad de mi vida, no eres (eras) una mascota.

 

Eras una hija, eras una hermana, una compañera. Dudo mucho que la muerte de casi nadie pueda significar para mi tanto como lo que ha significado tu muerte. Pero en ese momento, no se, fue muy espiritual. Llevaba los últimos dos años pensando que ya eras vieja, y con miedo a que murieses. Y los últimos días sabia que estabas muriendo, que ibas a desaparecer de mi vida, y sufrí una tristeza inconsolable, aunque intenté no llorar delante tuya, porque quería que tus últimos días fueran lo mas felices posible. Pero sufrí y lloré durante toda esa semana cuando me apartaba de tu lado: sabia que era la despedida.

 

Pero cuando moriste, te vi tan tranquila, tan en paz, como dormida, relajada… no me sentí triste. Me sentí por un lado aliviado de que ya no sufrieras (creo que las ultimas horas debieron ser muy dolorosas para ti, pobrecita), y por otro lado alegre porque sabía que habias tenido una vida larga y feliz, y porque saboreé en esos momentos, contigo en mis brazos, mirandote, saboreé de nuevo todos esos momentos de felicidad que me habias regalado, tú, esa preciosa criatura, en tus 15 años de vida. Y lloré silenciosamente acariciandote la cabecita y recordando todos esos momentos, pero sonreia, porque en ese momento no lloraba de tristeza (ya habia estado una semana entera llorando de infinita tristeza) si no de agradecimiento.

 

Nunca podré agradecerte lo suficiente toda la felicidad que me regalaste. Nada que haga yo en tu recuerdo hará justicia a todos esos años.

 

Joder.

 

Luego fui al baño, cogí la cortadora de pelo y me rapé la cabeza al cero. No me preguntes por qué, no lo sé bien, pero cada ocasion de mi vida en la que me ha ocurrido algo especialmente doloroso me he afeitado la cabeza. No se si es algo fisico, si reflejo fisicamente con un gran cambio el cambio que se produce en esas ocasiones en mi interior. O a lo mejor es algo psicologico, en plan budista, me afeito la cabeza para que el dolor y la angustia no se quedé en mi cabeza, para que se vayan y solo quede el buen recuerdo… no lo se. Aunque en este caso si se por qué lo hice. Era mi manera de mostrar luto por ti. En esos momentos me doy igual yo, mi aspecto, mi fisico. Nada de eso tiene importancia cuando pierdes a alguien a quien quieres y necesitas de verdad. 

 

Tras raparme la cabeza cogí tu cuerpecito y lo envolví en una camiseta mia, como un sudario, dejando solo tu cabeza fuera, y te deposité dentro de esa caja de zapatos en la que tanto te gustaba esconderte y jugar, y con la que decidí enterrarte. Te escribí en una hoja un pequeño poema agradeciendote la vida que me habias dado, y antes de cerrar la caja de zapatos, tu improvisado ataud, guardé dentro el poema, junto con ese cepillo que tanto te encantaba, y mi camiseta, para que en la otra vida sintieras mi olor y no me echaras tanto de menos (vaya, ahora escribiendolo me parece un poco ridiculo… pero necesité enterrarte con algo mio, para que pudieras sentirme a tu lado y no tuvieras miedo. Ahora me siento gilipollas contandolo, pero volveria a hacerlo). Luego cogí la caja, una linterna y una pequeña pala, y me fui de madrugada al campo, (atravesando Torrejón, y cruzando la A-II, y en solo 20 minutos estaba en medio de la nada), y te enterré debajo de un pequeño y joven arbolito, para que el vegetal chupara de tus restos y creciera llevando dentro de él un poco de tí.

 

Debía parecer un loco, un dia de diario, a las 2 de la madrugada, escavando al lado de un árbol, a la vista desde la autopista, con una pala de plastico que apenas hacia mejor el trabajo que mis propias manos. Pero no importaba nada, todo había pasado a segundo plano.

 

Tras un buen rato, que no se si fueron minutos o un par de horas, habia terminado de enterrarte, tras darte un ultimo beso, y pronunciar una oración improvisada a la noche en tu nombre. Te deseé buen viaje, te volví a dar las gracias, y terminé.

 

Nunca en mi vida me he sentido tan indiferentemente vacío como cuando volvia a casa esa noche, dejandote atrás para siempre. Y no pude dejar de preguntarme si realmente conseguí que fueras tan feliz como te merecias, pequeña amiga. Ahora creo que si, pero esa larga vuelta a la nada, a mi casa vacía, por primera vez en 15 años sin tí esperándome, no podía dejar de recordar todas las veces que te había gritado o me había enfadado cuando hacias algo mal, sin darte cuenta.

 

Esa noche no conseguí olvidar lo jodidamente egoistas y capullos que somos los humanos.

 

Y hasta aquí mi historia. Ha pasado un año, y por fin me he sentido con fuerzas de escribir este último capítulo de tu (nuestra) vida. Estés donde estés, espero que hayas tenido un placido viaje, y que te arropes en esa vieja camiseta si alguna vez me echas de menos tanto como te echo yo a ti.

 

Solo queria darte las gracias una última vez, pequeña, y decirte que al pasar casi cada dia al lado del pequeño árbol, pienso en tí, y sonrio.

 

Te quiero, Yuli.

encima de la estanteria

encima de la estanteria

 

 

 

Posdata: Se que no estás enfadada, a pesar de que me prometí que después de ti no habria más. Pero se que sabes que no podía dejar que muriesen nada más nacer, no delante mía.

Se llaman Bicho y Niña, y creo que te habrían caido bién.

bicho y niña

 

Y sabes? La pequeña se parece mucho a tí, y alguna vez me confundo, y cuando la llamo, digo tu nombre…

 

Hasta siempre, pequeña Yulita.

 

yulitabebiendo

Fe

•26 Enero, 2009 • 2 comentarios

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“Estoy convencido de que en este día somos dueños de nuestro destino, que la tarea que se nos ha impuesto no es superior a nuestras fuerzas, que sus acometidas no estan por encima de lo que puedo soportar.Mientras tengamos fe en nuestra causa y una indeclinable voluntad de vencer, la victoria estará a nuestro alcance.”

 

habitación 357 (I)

•4 Diciembre, 2008 • 4 comentarios

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El calor de siempre.

Los pasillos de siempre, la tele de siempre, un compañero de habitación distinto.

- Hola, abuelo. Buenas – digo, saludando al pasar al compañero de habitación. Me siento, le doy dos besos a mi abuelo, y sigo hablando – Que tal estás? Otra vez aqui?

- Ya ves! – dice como malhumorado… pero en el fondo se le nota que está contento de que haya ido a verle, no se lo esperaba – Aqui estamos otra vez, otra vez igual.

Se incorpora en la cama, y se sienta en la silla pegada a la mia, quitandose la mascarilla de oxigeno. Puedo intuir su cuerpo, como achapatado por la edad, dentro del pijama del hospital, que lleva abierto en el pecho por el calor. También veo que va descalzo. Estamos los dos entre las dos camas, y frente a la tele apostada en lo alto.

- Pero va para mucho tiempo esta vez? Que te han dicho los medicos?

- Pués no se, Luisito. Ya el doctor no vuelve hasta el lunes, a ver que me dice. Me han hecho unas pruebas y tengo el oxigeno algo bajo otra vez, y no se que. Como siempre, vamos. Otra vez encerrado en el maldito hospital.

- Bueno, a ver cuanto tiempo estás esta vez – digo, consciente de lo horrosamente lento que pasa el tiempo en un hospital. Estuve ingresado 30 horas una vez, y fue asqueroso. No puedo concebir como debe ser pasarse temporadas de un mes o dos un par de veces al año como tiene que soportar mi abuelo.- Al menos esta vez lo has hecho mejor que el año pasado. Como has venido tan pronto, para Navidad estarás en casa y no pasaremos la Nochebuena sin ti como el año pasado, jeje.

- Si , jejeje. A ver si es verdad y salgo pronto.

Y durante un par de horas charlamos. Sobre futbol, sobre trabajo, sobre un compañero transportista que tenía él hace muchos años, y de las cosas que le pasaba en aquella epoca lejana. Me doy cuenta de que nunca, nunca en mi vida, habia estado totalmente a solas con mi abuelo, y habiamos tenido una larga conversación, como abuelo y nieto, casi como amigos, hablando de cosas triviales; solo charlando.

Al par de horas me levanto, me despido, animándole, e instandole a que salga pronto, y no coja ninguna neumonia ahi dentro, le doy dos besos y salgo de la habitación 357. Y cuando me voy, es sintiendome bastante feliz, aunque no sabria decir por qué.

 

Pienso que le quiero, aunque nunca se lo haya dicho, porque al igual que él, soy una persona que esconde demasiado sus sentimientos. pero creo y espero que aun asi, él lo sepa.

En la calle hace un dia maravilloso.

Genialidad

•22 Octubre, 2008 • 4 comentarios

“La genialidad sólo es tal si sale natural, sin buscarla ni planearlo todo para impresionar al personal. Tiene que parecer fácil e instintiva. Orson Welles, por ejemplo, ideó Ciudadano Kane para que todo el mundo le hiciera la ola (y lo logró), pero la peli resulta hueca. Billy Wilder hizo una aparentemente sencilla comedia romántica sin más propósito que entretener, pero como el tipo era un sabio le salió El Apartamento, una obra maestra que es la vida misma”

Pués si. No puedo estar más de acuerdo con ésta opinión de uno de mis periodistas preferidos. En lo global de lo expuesto, me refiero, claro. Aunque también en los ejemplos que nombra. Ciudadano Kane la vi tras mucho tiempo queriendo hacerlo, con ilusión, esperando que me gustase tanto como me gusta la otra pelicula que tradicionalmente le disputa el titulo a la mejor pelicula de la historia, mi adorada Casablanca. Y lo que vi me defraudó profundamente.

No me refiero a la técnica, dado que mis conocimientos en ese campo son muy limitados y no tengo capacidad para emitir un juicio acertado sobre ella, pero si a la pelicula como historia, como narración y como reducto de personajes. Me pareció una peli sin niguna emoción, casi vacia, inocua. Bien que te acordarás, Lex.

Y por otro lado El Apartamento lo vi por casualidad hace unos meses (nunca fui devoto del cine “feliz y buenrollero”, por lo cual hasta ahora no me habia acercado a Wilder. No. No he visto Que Bello Es Vivir.) y me encantó. Me encantaron los personajes, la historia, la frialdad de la sociedad que refleja y la soledad entre la masa en las grandes ciudades, sentirse una pequeña isla desierta en un mar infinito de entes absortos en sus propios mundos. Y desde luego me parece una pelicula genial, y sin discusión muy por encima de la tan cacareada Ciudadano Kane. Aunque ese no es su merito, ya que para mi subjetiva opinión he visto cientos de películas mejores que la obra de Welles.

Todo esto venia a que he leido hace poco una cronica que empezaba con el parrafo que he citado, me ha hecho pensar en ello, en estas dos peliculas en particular, y en la genialidad en general. En la triste realidad que es saber que por mucho que me gustaria ser el mejor en algo, poder crear algo genial, saber que es imposible, porque las genialidades autenticas no les sela a quienes se proponen hacerlas, si no que les sale sin proponerselo a los genios de verdad. Y yo, desde luego, no lo soy.

Asi que siguiendo con el tema voy a hablar de un par de obras que me han impresionado recientemente, una ha sido una gran sorpresa, la otra no tanto, pero ambas me han alegrado el pasado mes de Septiembre, ya que hacía tiempo que ninguna obra, ya sea libro, comic, peli, disco, o lo que fuera, me entusiasmaban asi:

- La primera de ellas es la película El Caballero Oscuro.

Se que ya está dicho sobre ella, por sus muchos admiradores y por algunos detractores, asi que no puedo añadir mucho más, más allá del típico “me ha encantado/que peliculón/no solo es la mejor película basada en un comic de la historia si no que es como película en general una película de sobresaliente…”. No voy a alabar la actuación de Heath Ledger, o a criticar la de Maggie Gyllenhaal. No voy a entrar en nada de todo lo que se ha dicho. Solo voy a señalar que te gusten o no los superheroes (si los odias ya es otro cantar, irás a la sala predispuesto a verlo todo como ridiculo e irreal), es una pelicula que hay que ver, si puedes en cine antes que en casa, la película vale cada uno de los centimos que pagas por entrar, no solo por la espectacularidad, por la ambiguedad moral que nos señala Joker, a lo Rorscharch en Watchmen, por la historia, por la oscuridad, por todo. Es una obra maestra (se que esto son palabras mayores) y la obra que ha permitido a Christopher Nolan entrar en el Olimpo de mis Directores favoritos, junto a Scorsese y demás, tras Memento, Batman Begins, El caballero Oscuro y, en menor medida, Insomnia y The Prestige (aunque ambas son muy buenas también).

Veredicto final: Estoy deseando que salga en Blue Ray para comprarla y pasarme 2 horas y medias fantasticas en casa con la play3, la tele de 40” y el Home Cinema a tope. Que le jodan al puto vecino loco de arriba, que golpee todo el rato que quiera su suelo/mi techo.

- Y la otra obra que me ha enamorado recientemente es La Ley Innata.

No voy a decir que habia perdido la fe en Roberto Iniesta, pero casi. Muchos de mis grupos favoritos han tenido su ciclo de vida natural, (comienzos-ascenso-cumbre-caida), y tras esa caida, una vez que habian perdido su chispa, su frescura o simplemente se habian quedado sin motivación ni ideas, aun asi se habian empecinado en continuar su carrera musical,sacando discos y más discos sin la calidad de antaño, refriendose a si mismos, autoversionandose pateticamente, e incluso a menudo rayando el ridiculo en sus intentos por volver a los dias de gloria pasados.

No voy a decir que habia perdido la fe en Roberto Iniesta, pero casi. Tenia fe en que el bajón cualitativo de sus dos últimos discos de estudio fueran solo un parentesis, la crisis del escritor, ese vacio mental que a todo artista le llega. Y que luego a su debido tiempo retornaría con más fuerzas que nunca, que un artista de verdad como él (y no esa mierda prefabricada  que inunda en su mayor parte las radios españolas, al menos las de la “radioformula”) no podia apagarse en un chasquido, dejar de tener ideas, musica, canciones que contarnos.

No voy a decir que habia perdido la fe en el “Robe”, pero casi. Tenia miedo a que fuera , a su modo, mi nuevo Metallica, mi nuevo Iron Maiden, mi nuevo Guns n Roses (aunque el “Chinese Democracy” está por ver, pero desde luego el ya lejano “Spaghetti incident?” me parece infumable), grupos que lo fueron todo, que fueron insuperables cada uno en su estilo, y luego  se les acabó el “mojo” y se obligaron a continuar sin ideas, no se si por aburrimiento, por la pasta, o por negación a la evidencia, pero siguieron sacando discos, discos que no merecian estar en la historia de esos grupos, al menos de lo que llegaron a ser.

Pero Robe es Robe. Y Robe ha vuelto. Y tras esa mierda (y no me averguenza decir claramente que me parece una mierda, sin rodeos, a pesar de tener 3 canciones buenas, y a pesar de ser yo un Extremoinomano) que fue “Canciones Prohibidas”, y tras la leve mejoría que fue “Yo, minoría absoluta”, que pese a no llegar ni de lejos a la calidad de “Deltoya”, “Donde están mis amigos”, “Agila”, etc, no era un mal disco del todo, pero si muy irregular, pese a todo y pese a todos, Robe ha vuelto, y Extremoduro ha sacado un discazo llamado “La Ley Innata”.

La Ley Innata no es un disco. Es una obra, es un viaje conceptual e intimista desde el interior del sueño hasta la cruda realidad, y más allá. Es un viaje equiparable al de Dante en su Divina Comedia, pero en vez de un descenso a los infiernos es un ascenso desde el yo más profundo hacia fuera. No es un disco con 6 canciones. Es una canción dividida en 6 actos (Dulce introducción al Caos, Acto 1: el sueño, Acto 2: lo de dentro, Acto 3: lo de fuera, Acto 4: la realidad, Coda flamenca: la otra realidad). Es un disco que se ha convertido desde ya en un referente, al menos para toda la música y grupos de su estilo, llámalo Rock urbano, llamalo Rock callejero, llamalo Rock español, llamalo amalgama de Rock y poesia, llamalo como quieras. Pero esta obra es una obra maestra del rock en castellano, probablemente (me da miedo decirlo porque son palabras mayores) es el mejor disco de Extremoduro, al menos como un todo global, y como ya he dicho, trasciende la definición de simple disco, ya que es una obra superior a un simple puñado de canciones, es como una obra de teatro representada con corcheas y semicorcheas; es, salvando las distancias, como esa epica historia que es “the Wall” de Pink Floyd.

Está claro que si tienes adversion a este tipo de musica, todo lo dicho antes te pareceran chorradas, te parecerá un simple disco de guitarreo estridente y una voz de yonki, al igual que a la tipica niña de Alonso Martinez que solo escucha Reaggeton, Pachangueo, o Bakalao, y nada más que eso, jamás podrá apreciar ni minimamente la calidad de la musica de gente como los Beatles, Elvis, Led Zeppelin, Pink Floyd, Michael Jackson (antes de que se le fuera la pelota), Queen, Oasis, Bob Dylan, U2, Rem, Calamaro, Los Piratas, Ottis Reding, Bob Marley, etc.. por nombrar a unos pocos solo.

Aun asi, recomiendo este discazo a todo el mundo, y no solo a los más rockeros. Eso si, no escuches pistas salteadas o escuches solo la mitad cada vez. Hazte un favor, y escuchalo en orden y desde el principio hasta el fin, sin interrupciones. Como ya he dicho, no es un disco de canciones, es una única canción con sus arrebatos, subidas, bajadas, etc… y dividida en actos, igual que un libro está dividido en capitulos.

Espero no tener que esperar mucho para volver a ver/leer/escuchar otras obras que me llenen de esa manera. Pero, por el momento, estoy faliz y servido. No seré ni llegaré nunca a ser ningún genio, y nunca alimentaré con ese exito mi egocentrismo , pero al menos hay muchos genios que me alegran la existencia.

 

Para todos ellos: Gracias.

La Caida del Olimpo

•18 Septiembre, 2008 • 3 comentarios

ZEUS: Al principio había caos. Nuestra victoria trajo el orden a la tierra, prosperidad a la humanidad. Ahora, ese orden está amenazado. Las sagradas paredes del Olimpo han sido agrietadas.

¡Hermanos! Al final, él sufrirá… al final, le traicionaremos, al final…

KRATOS: Solo existirá el caos!

Joder. Se me pone la piel de gallina. Creo que nunca he esperado con tantas, tantas ganas, un videojuego.

El Hombre Que Casi Conoció En Una Ocasión A “Michi” Panero

•26 Agosto, 2008 • 5 comentarios

                                  

 

(Es hora de recapitular las hostias que me ha dado el mundo. Hoy vendrán a oír mi último adiós. Bien. Uno a uno van llegando, y yo los recibo en batín.)


Y unos me llaman chaval, y otros me dicen caballero.
Alguno no se ha querido pronunciar.

Yo una vez tuve un amor,
pero si he de ser sincero
dije “no” en el altar…

y cuando digo no,
es no.

Fracasé una vez, fracasé diez mil
y aun así alzo mi copa hacia el cielo
Y no me habléis de eternidad. No me habléis de cielos ni de infiernos.
¿No veis que yo le rezo a un dios que me prometió que cuando esto acabe no habrá nada más?
Fue bastante ya.

Nunca fui en nada el mejor, tampoco he sido un gran amante.
Más de una lo querrá atestiguar.
Pero si algo hay capital,algo de veras importante,
es que me voy a morir.

y cuando digo voy,
es que voy.

Dejadme preguntar:
¿Es esto el final? Y si es así, decid: ¿Me vais a extrañar?
¡Ah, veo que asentís pero yo sé que no!

¡Largo ya de aquí! ¿Qué queréis de mí?
¿Es mi alma o es mi dinero?
Si de uno carezco y la otra es
una anomalía en esta vida.

He bebido bien,
y ahora brindo en paz por la humanidad

Has…ta… nun…ca…

Al Sol de un frio amanecer luminoso, al son de una guitarra desafinada, cuando el publico se ha ido y aun nos queda camino, sentados en la plaza desierta de un pueblo desierto, quedamos cuatro escuchando. 

Cuatro que son uno, el diletante nos enseña a los que somos como él.

Me gusta como suena, me gusta que sea peyorativo, me gusta que me defina, me gusta no ser un ejemplo, pues nunca quise miradas en mi.

Y las niñas cantan: Shalalaralalá…

ENCUENTRO (FINAL: REFLEXIONES EN VOZ BAJA) AKA PARANOID CAP.2

•3 Agosto, 2008 • 2 comentarios

NI TAN ARREPENTIDO, NI ENCANTADO

Sorprendentemente entero, sorprendetemente adulto, mi mente sigue centrada en la carretera que estoy recorriendo… y lo de anoche resultó ser solo un accidente en la carretera, que me hizo frenar unos segundos para satisfacer mi morbo, para disfrutar de un escalofrío.

He resuelto varias dudas, y he degollado varios demonios de un sablazo certero.

Viento en popa, pues, en este mar de incognitas

Paz!

Pd: Solo se quedó insatisfecha esa parte de mi ser que queria gritar “te lo dije!”. Aunque, por otro lado, se de que va la pelicula… y esa parte vil está satisfecha (donde se ven rosas yo vi las espinas).

                               

ENCUENTRO (PRÓLOGO: MIEDOS E INQUIETUDES) AKA PARANOID CAP.1

•3 Agosto, 2008 • 1 comentario

 

EL LUGAR EQUIVOCADO

Al final tensas la cuerda, y al final caes.
Te sientes absurdo en el fondo del agujero.
Alcalá es la puta que me hace huir corriendo
de sus piernas sucias y hambrientas, envueltas en mierda,
y la causalidad de la casualidad me trajo a esta orilla:
Infierno por imaginar,mi amor.
Mi temor.

sueños

•29 Julio, 2008 • 2 comentarios

                    

 

Oscuro y sudado y sucio
no se donde estoy
pero no tengo miedo,
pero estoy decidido

y si tengo que esperar esperaré
solo soy un puto gusano retorcido y enorme
no se decidir, no se acertar
pero siempre supe esperar

es mi cueva del poder,
o simplemente mi pequeño recoveco en el infierno?
en realidad que más da?
solo es una puta latitud dentro del purgatorio

solo puedo esperar
y tambien puedo soñar
en este mi querido rincon
humedo y caliente y apestoso y negro como un coño

noto cambios, pero estoy ciego
asi que no se si es bueno o malo
pero se que solo tengo que esperar
y no se me da nada mal

me quedan mil sueños en los que me imploras
y mil más en los que por tí tiemblo
y se que tras todos ellos
aun sin ti me quedarán mil sueños

oigo ruido ahi fuera
huelo el vómito de mi pecho
y sonriendo cuento atento
los pasos de algún macho cabrío

escupe, escupe, sangre y semen y esperanza, que ya es hora de volar

Canción

•14 Julio, 2008 • 4 comentarios

Me despierto entre extraños en el cesped,
entre el frio, entre el viento, la lluvia y el sol.

Presente, pasado y futuro me dicen “adios”
Esperando qué se yo

que pasen las horas
que corra,
que llore
que hable
y que joda.


El uno, el dos y el tres como color.
la puta se reencarna entre las piernas del clon
y medita y me evita y me irrita
entre sangre en la tierra y fuego en el cielo
y el azul de sus ojos como terciopelo…

y todos de buen humor,
y todos sonriendo al son.

Me despierto entre amigos en el cesped,
deseamos lo mismo, deseamos calor

y usar la magia, y abrir el cajón
y poder volver como un gato a lamerte la piel

una caricia
un ronroneo
al volverte a ver

y luego a correr, y luego a correr, sin oirte después!

Quizas nunca enterramos del todo el cajón,
suponiendo que existiera en él el perdón
para esa ofrenta qua ya ni recuerdo
y quizá nunca dejes de ser mi niña
ni tu culo mi puta ambición

y todos de buen humor,
y todos abriendome camino
mientras silban al son.

Me despierto a tu lado en sillón
entre platos sucios y un gran calentón

Me pides abrazos sin abrir la boca
sin cerrar esa triste y hermosa sonrisa

no entiendes mi carcel
y sientes
y mientes
y huyes
sin moverte

caminas en bragas a la habitación
cuando llega la rendición
si el si es no,el no entonces es si
volviendonos las caras del reves
revelando dos monstruos que no quieren perder.


y dices “la última” chutandote mi heroina
empujas y empujas y empujas a mi son!

no quieres comprender que hay partes de un todo
y eres fragil cristal que me puede cortar
bailaré para tí y sangraré por tí
pero un dia despertaré y tu no estarás aqui

Me diste correctas todas las directrices
me diste las piezas para jugar sólo
te di poemas de lodo sabiendo que eras mi todo
y no hay suficiente piel en este loco
para tatuarme todas las frases que nunca diré

Y aún me quedan letras de tu nombre a las que follar
y dices que solo fui un error
cuando era yo el que bailaba a tu son!

Y eres estanque y eres mi balsa y eres mi alma
y eres la plaza y eres el puñal
y pienso en tu vida y vuelvo a ceder
y rompo eslabones gritando otra vez!

 

 
(abre los ojos, en un parque otra vez)

Insane sweetness

•22 Mayo, 2008 • 7 comentarios

                   

 

Ella tintinea. Ella tintinea tímida y tan frágil, en el frio, arropándose. Él la puede abrazar. Él la puede abrazar, pero él es un Sol gigante jodidamente moribundo, y sabe que el corazón es un agujero negro. “Dame tu calor”, susurra, “abrazame”, implora. Y le abraza, y se abrasa, y le odia, y le ama, y le folla. Tiembla, porque le duele. Pero, por ahora, ya no tiene frío.

         

As de picas (lanza los dados y reza)

•20 Mayo, 2008 • 14 comentarios

El tiempo se ha detenido

El tiempo se ha detenido y a la vez se ha vuelto calmadamente loco.
Creo que es un vórtice. Aqui. En mi habitación.
Escucho el silencio expectante. Observo la luz muerta y amarilla, y veo todo como en una fotografía antigua.
Veo un retrato, pero… no puedes fotografiar algo que ya está muerto…
… y esto es un mausoleo. Mi mausoleo.

Y tú estás ahi fuera. Donde te desterré. Y desde las ventanas me observan todos los demonios, todos los fantasmas. Donde los desterré. Sé que puedo permanecer aqui dentro, a salvo eternamente. Pero ellos también pueden esperar eternamente, y a mi me gustan las apuestas.

Ojos de serpiente… ojos de serpiente. Sopla de nuevo, mi amor, saltémonos las reglas.

 

 

                           as de picas